Levanta la mano y pringa
Resulta que ayer, se lanza una pregunta al aire: “¿Alguien sabe flash?”.
Y levanto la mano, como cuando en la mili preguntaban quién quiere ir a la Legión. Enseguida se acerca el gerente con muchas preguntas. Total, por no quedar mal, asiento y respondo. Después de mucho intercambiar opiniones, me presenta el proyecto. Me sugiere un “que guapo, como mola la página”. Preguntan a mi jefe si me podría ausentar unos días. Entonces me doy cuenta que la cosa se está escapando de mis manos, que la cosa va en serio, y yo solo había levantado la mano como quien tiene una pregunta en clase.
Más tarde lo hablo con los compañeros, que se parten de la risa, mira el pringao, lo hablo con la familia, como te dejas engañar así. Lo estudio, lo pienso y me digo, yo no quiero. No quiero porque no tengo experiencia y la poco que tengo es de hace más de 7 años, porque ya tengo proyecto asignado, estoy contento en él y hay trabajo para dar y tomar y, porque no decirlo, porque el trabajo sería para Mango, que está en Palau de Plegamans, no te rías así, que eso jode. Me dice, pero si hay un autocar que sale de meridiana y te dejaría delante de Mango.
Total que me decido a hablar de nuevo con mi gerente, esta vez me pongo serio, le digo lo que hay y lo que quiero. No se como, pero todo me lo convierte en beneficio e intenta hacerme ver que lo que quiero realmente es ir. ¡Que no, coño!
Ya os contaré como termina, mañana tengo una entrevista con la empresa en cuestión.
Pero que quede como consejo, nunca levantéis la mano en una consultora, aunque os pique mucho el sobaco. Sino, ateneos a las consecuencias.




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